No cabe duda de que el Motorola Razr se ha convertido en uno de los móviles más deseados del mercado. Su diseño único, mezcla de lo retro y la última innovación en pantallas es sencillamente sensacional. Hoy nos fijamos en su característica más preciada, su pantalla, que cuando la estrenes deberás cuidar con mucho mimo.

Aunque el uso que haremos en el día a día del Motorola Razr será similar al de cualquier otro teléfono móvil, la particularidad de su pantalla flexible, que puede doblarse literalmente por la mitad, necesita de ciertos cuidados y precauciones que Motorola ahora ha descrito con mucho acierto en un vídeo.

La pantalla, el tesoro del Motorola Razr

Como decimos, la pantalla es sin duda lo más preciado de este teléfono, y como podéis ver en el vídeo, esta es resistente al agua, y la repele en mayor medida. En el caso de que esta se moje, lo mejor es limpiarla con un pequeño trapo seco y suave que no pueda rayar la pantalla. Esta pantalla como podéis comprobar ha sido diseñada para doblarse y desplegarse varias veces al día, por lo que es normal que esta puede mostrar algunas veces ciertos bultos, consecuencia de su especial acabo y materiales de fabricación para tener ese estado flexible.

La pantalla del Motorola Razr cuenta con un revestimiento protector, pero es recomendable evitar el paso por ella de elementos afilados, con esquinas pronunciadas, ya que se podría rayar con cierta facilidad. Lejos de lo que pueda parecer normal en otros móviles, no es recomendable el uso de protectores de pantalla, ya que esta pantalla ha sido diseñada específicamente para doblarse, y cualquier alteración de su grosor añadiendo un protector de este tipo podría dañar algunos mecanismos del teléfono, por lo que mantén lejos esos protectores de pantalla.

Antes de guardarlo en el bolsillo o el bolso siempre debes cerrarlo o plegarlo, de esta manera te asegurarás de que su pantalla no va a sufrir daño alguno por la fricción con otros objetos que llevemos encima, que es una de las principales razones por las que se arañan las pantallas de nuestros móviles. Más que trucos podemos hablar de simple sentido común para conservar lo mejor posible la pantalla del Motorola Razr y mantenerla siempre a punto. Sin duda es una pantalla única, a la vez algo más frágil que una tradicional por su carácter flexible, pero que con un cuidado mínimo nos dará muchas alegrías durante años.